COMO SI NADA

Un golpe de realidad bastante fuerte me aterrizó para poner los pies sobre la tierra, nunca
imaginé que alguien que yo quisiera con todo mi corazón, a quien le había depositado mi
confianza y los secretos de mi vida fuera a hacerme tanto daño de tal manera. Bel, era una
chica morena, robusta y alta, espontánea, con un rostro bello, divertida y graciosa, aunque era
muy sociable también recibía muchas burlas por su físico y por ello la mayoría del tiempo se
la pasaba sola, nadie la tomaba en cuenta; nos conocimos en un colegio ubicado en un rincón
de Engativá, bastante pequeño y allí estudiábamos demasiada gente, chicos en la plena
adolescencia recién salidos del confinamiento de la pandemia, un ambiente lleno de tensión.

Un día cualquiera estaba hablando con mis amigos como de costumbre, y con Bel
compartíamos la mayoría de amistades, por lo cual ella llegó donde nos encontrábamos todos,
se integró a la conversación y sin darme cuenta yo terminé hablando con ella, reímos a
carcajadas y hablamos de bastantes cosas que no nos dimos cuenta que se nos había acabado
la hora de receso, nos despedimos y cada uno nos dirigimos a clase, desde ese momento sentí
una conexión increíble, me pareció una persona maravillosa, había pasado un rato asombroso,
quería seguir hablando con ella y volvernos amigos, pero no sabía si ella había sentido lo
mismo, hasta que llegó la hora del almuerzo y Bel llegó al lugar donde yo me encontraba para
seguir conversando, con esto confirmé mi idea de que ella también quería ser mi amiga, y
claramente yo estaba super feliz, empezamos a pasar tiempo juntos y cada día la confianza
que tomamos iba creciendo.


Ella me contó demasiadas cosas de su vida, de su familia, su intimidad, problemas
sentimentales y todos aquellos temas que uno no platica con cualquiera, y yo también terminé
haciendo lo mismo, en un par de meses nos volvimos inseparables, hacíamos salidas todos los
días, solo nos interesaba estar juntos y reír como si no hubiera un mañana, ella era una niña
avanzada a su edad, ya había quemado bastantes etapas de las cuales yo todavía no había
hecho, y por ello, al empezar a estar todo el tiempo juntos yo empecé a experimentar muchas
situaciones, probar distintas cosas que no eran adecuadas para un chico de mi edad, también
me escapaba de mi casa para irme a fiestas, o sacaba permiso para ir a un lugar y resultaba en
otro muy distinto, todo en mi vida se había vuelto un desorden desde que Bel había entrado a
ella. Un día muy casual, yo salgo para ir al colegio y mi mamá también iba de camino para su
trabajo, decidimos irnos juntos, durante el recorrido tuvimos una conversación bastante
profunda donde ella me hizo saber que no se sentía completamente cómoda de mi amistad
con Bel y que prefería que yo tomara distancia con ella, como mamá sentía una corazonada
de que ella no era un persona correcta para mi vida, pero yo demasiado testarudo y grosero
decido sacar la cara por mi amiga, y decirle que le faltaba conocerla, no la podía juzgar de
buenas a primeras, era una de las mejores personas que había llegado a mi vida, con esto mi
mamá decide quedarse en completo silencio, llegamos al colegio y ella se despide de mi.

Días después, nos llega una invitación a todo el grupo de amigos para una reunión de quince años,
todos estábamos emocionados, lo que no teníamos en cuenta es que ese mismo día iba haber
una fiesta de guaracha y reggaetón, Bel me convence completamente para ir a esta fiesta, allí
no había restricción de nada, y podíamos ser libres de hacer y deshacer. Como ya estaba
acostumbrado, pedí autorización a mis papás para ir a la reunión de quince años, sabía que no
me lo iban a negar, pues la madre de la cumpleañera era una vieja amiga de mi mamá, y
como era de esperarse claramente me dejaron ir, yo decidí inmediatamente contarle de una
vez a Bel que me habían dicho que si, yo ya tenía muy bien planeado todo para que mis papás
no se enteraran que yo a media noche me iba para otra fiesta que quedaba al otro extremo de
Engativá, y todo esto con la ayuda de Bel.

El viernes, en mi maleta del colegio no iba a llevar cuadernos, si no empaqué en una bolsa la ropa y todos los objetos para arreglarme e irme a la fiesta adecuadamente ya que por obvias razones no iba aparecer allí de traje elegante, esto se lo entregue a Bel, para que ella se lo llevara su casa y al otro día cuando nos viéramos en la reunión, me lo entregara. Así fue, llegamos a la reunión a las 8pm, para nosotros todo estaba demasiado aburrido, entonces a las 10pm nos fuimos a cambiar, le dijimos a la quinceañera y
a sus padres que ya volvíamos a la reunión, no nos íbamos demorar, y nos fuimos para la otra
fiesta donde se encontraban todos nuestros amigos, risas, fotos, baile y licor, la pasamos
increíble, a las 3am me recogían y a las 2:30pm me fui a la reunión para cambiarme, y que
cuando me recogieran hacer como si nada hubiera pasado.

A la semana siguiente la madre de la cumpleañera decide invitar a mi mama a un café en una panadería para conversar un buen rato de la vida, allí ella aprovecha para decirle que yo me había desaparecido toda la reunión porque me fui a otra fiesta en compañía de Bel, mi madre super furiosa vuelve a casa, me
quita mi celular y lee todas las conversaciones con ella, allí ella se da cuenta de todo lo que
yo hacía en compañía de Bel, mi madre habló conmigo de una forma muy sería, me castigo y
allí me hizo caer en cuenta de porque Bel jamás fue una buena amistad para mi.

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